Consejos para conducir seguro en Costa Rica
Antes de salir de las instalaciones, solicite a un asistente que verifique el estado general del vehículo, especialmente la integridad de las llantas. Pida que le indiquen claramente dónde se encuentran el repuesto, el gato y las herramientas necesarias.
Evite estacionar el vehículo en la vía pública durante la noche o en lugares solitarios. Para mayor seguridad, utilice siempre estacionamientos habilitados y vigilados, reduciendo así el riesgo de robos, daños al vehículo o situaciones no deseadas.
No deje objetos de valor a la vista dentro del vehículo, incluso si está cerrado con llave. Lleve siempre la tapa o el frente desmontable de la radio cuando salga del coche, ya que estos elementos suelen ser objetivo de robos.
Si necesita cambiar un neumático pinchado durante su viaje, considere que podría haber sido dañado intencionalmente. Intente llegar a una estación de servicio o estacionamiento y evite aceptar ayuda en la carretera. Proteja sus pertenencias.
No conduzca por ríos, playas o carreteras que no sean aptas para el vehículo alquilado. Circule siempre con precaución y respete las normas de tránsito. Está estrictamente prohibido conducir bajo los efectos del alcohol o cualquier droga.
Al conducir por pendientes pronunciadas, utilice la compresión del motor seleccionando las posiciones L o 2 en la caja automática. Esto ayuda a evitar el sobrecalentamiento de las pastillas de freno y posibles fallas temporales del sistema.
Cada vez que solicite una extensión del contrato o no regrese el vehículo en el horario acordado, se aplicará un cargo adicional de USD 10. Para evitar inconvenientes, comuníquese con anticipación ante cualquier cambio en su itinerario.
Evite dañar la vegetación o extraer animales silvestres en cualquier parte del país. Estas acciones están prohibidas por ley y pueden generar sanciones severas, además de afectar negativamente el medio ambiente y la biodiversidad local.
La legislación de Costa Rica prohíbe estrictamente cualquier tipo de relación sexual con menores de edad. Se considera menor a toda persona menor de 15 años. El incumplimiento de esta norma implica consecuencias penales graves.